El centro neurálgico del pueblo
es sin duda la Plaza Mayor, del siglo XVII, de forma rectangular
y estilo colonial
corrido, con balconajes de madera. Se accede a ella por cuatro
arcos de estilo románico con una original
arcada de columnas en el soportal del ayuntamiento, llamado Soledad, cuya edificación
fue realizada en el año 1.692. Está declarada conjunto histórico
artístico desde 1.968.
En ella encontramos el Ayuntamiento,
que está unido
a la torre de la iglesia parroquial, la Iglesia
de San Bartolomé,
de origen renacentista. Es de tipo columnario con tres naves y cinco tramos
con capillas adosadas.
Las
columnas son jónicas
y las bóvedas de arista, junto a la capilla mayor se ubica una cúpula
oval, el presbiterio es de forma poligonal. En la nave central se erige la
torre, cuyo techo está rematado en chapitel de pizarra, su conclusión
data de 1694. La portada principal es como un gran arco de triunfo con columnas
toscanas y arco de medio punto. Entre
los siglos
XVII y XVIII, se construyeron las principales capillas y en esas fechas
se edificó la del Santo Cristo, cubierta por una cúpula,
y el camarín posterior. La capilla de San Antonio, recién
restaurada, es una construcción con estilo propio y está fechada
sobre la segunda mitad del siglo XVII. En el templo encontraremos también
otras capillas y la sacristía, que fueron construidas en épocas
diferentes.
En la parte alta del pueblo y en dirección a la carretera de Villalgordo
está ubicada la Ermita
de San Antón, con torre
y pórtico
lateral adintelado sostenido por columnas. No se encuentra en buen estado
de conservación aunque actualmente se están haciendo trabajos
de restauración y limpieza.
En Tarazona de la Mancha el carnaval es
la fiesta más
importante del año, superando a la feria que se celebra en agosto, tanto
por el presupuesto asignado como por la participación popular. Para
el visitante lo primero que llama la atención es la particular forma
de entender esta fiesta por parte de los tarazoneros que, en general, no hacen
alarde de vestimentas pomposas pero con su gracia y originalidad consiguen
la sonrisa de los espectadores y los participantes. El acto más importante
es el desfile del primer domingo de carnaval, que se repite
el domingo siguiente. |